sábado 4 de julio de 2009

ESTA ES LA HISTORIA DEL FÚTBOL EN ALCUBLAS

En tiempos difíciles, el ingenio se agudiza y se accede a las diversiones, al entretenimiento, de la manera más sencilla. Detrás de este proyecto, organizar un club deportivo de fútbol, hubieron muchas personas comprometidas pero, sobre todo, ilusionadas. Sin medios económicos, pero con mucha, mucha ILUSIÓN. En Alcublas se jugó al fútbol, en Alcublas hubo pasión por el fútbol...
Gran parte de la información recopilada es resultado de conversaciones con Emilio Civera, figura destacada en el fomento del fútbol en Alcublas.

Aunque tradicionalmente a principios del siglo XX el deporte más popular en el pueblo era la pelota a mano, en sus diversas modalidades, según me cuenta que le decía su padre (nacido en 1903), es más o menos sobre 1917 cuando se empieza a practicar el fútbol en Alcublas.
Todo empezó por un secretario que estaba en el Ayuntamiento por esos años gran aficionado al fútbol y que empezó a practicarlo con los jóvenes del pueblo y a iniciarlos en sus normas. No podéis imaginaros cual fue el primer “campo de fútbol” de Alcublas. Se empezó a jugar en el Planillo, actualmente c/.S. Antonio (del molino hacia abajo). Algunos jugadores que destacaron en esa época fueron entre otros, el chico del tío Piné, Eliseo Marz y Arsenio el “Doñero”.
Se siguió jugando en el planillo más o menos hasta los años treinta ,que es cuando se pasaron a jugar a un sitio un poco más llano, pero no mucho mejor, en un bancal en el Trúl de Botarga que tenía perdido el Tío Gabriel. Los partidos se jugaban normalmente bien entrada la Primavera, hasta finales del Verano, porque ya sabéis que el Invierno en el pueblo es crudo…. Me dice el Tío Emilio que allí se siguió practicando el fútbol hasta los años cuarenta llamándose el equipo Alcublas C.F. siendo el equipaje camiseta de rayas rojas y negras. En esta época destacó como jugador Pepe Froilan.

A principios de los 40, unos amigos, entre ellos yo (habla Emilio Civera), decidimos comprar un balón. Fueron mis comienzos en el fútbol. El balón era de cuero como los de hoy y si te daba en la cara no te hacía ninguna gracia.La diferencia con los balones actuales era que tenía una abertura para poder hinchar la cámara que tenía dentro. La abertura se cerraba con un cordón de cuero como los zapatos. Eran muchas las veces que en algunos partidos se pinchaba la cámara y teníamos que sacarla y ponerle un parche como una bicicleta, para poder seguir el partido.El equipo al principio no tenía nombre y un día se nos ocurrió llamarlo O.D. LEVANTE.
El equipaje era camiseta roja y pantalón negro. Más tarde cambiamos el equipaje que pasó a ser blanco y por eso nos llamaban “los blancos” y el equipo pasó a llamarse C.D. Alcublas.




De pie: José "Gangón", César, Agustín "Mollitas", Rogelio, un Blanqueto, José "Capa". Arrodillados: Manolo "Mangarro", Rafael"Zapatero", Luis "Sacañet", Vicente "Molina", Juan José Civera.


Esta foto pertenece al primer equipaje de la O.D. Levante y corresponde a 1952.

La alineación es la siguiente: (de izquierda a derecha)
Orrios, Rafael Cerverón, Eladio Martínez, Emilio Civera, un primo de las Jacintas.
Agachados: Faustino Pertegaz, Luisito Cabanes, Juan Antonio Alcaraz, Luis Sacañet y Gangón.
Fue el equipo inicial o fundador de los Blancos.







A partir de esta década de los cuarenta es cuando yo empiezo a jugar al fútbol y es por eso por lo que guardo más recuerdos, me dice.
En esa época se forman dos equipos más en Alcublas, uno era el del Frente de Juventudes (que por cierto duró muy poco tiempo y sus jugadores se enrolaron en las filas de los otros dos equipos) y el CD Alcublas cuyo equipaje era de color blanco. Por cierto, yo fui el primer presidente de los blancos; secretario, Eliseo Martínez y depositario Pepe Gimeno. La sede que teníamos era el bar de La Tía Roya (Tona la Roja), situado en la plaza (puerta con el arco, frente a la Iglesia). Como anécdota me cuenta que igual jugaban descalzos que con albarcas, hasta que el Tío Calistro el padre de Eliseo nos ofreció adelantarnos el dinero para comprar botas, devolviéndoselo cuando pudiésemos, como así hicimos.

Basándose en el color de los equipajes los llamaban popularmente "los Rojos" y "los Blancos". Jugadores destacados de los Blancos fueron Eduardo Espinosa, el hijo del guarda forestal y José Capa. En el equipo de los Rojos destacaron Miguel Vicentón como portero y Agustín García "Mollitas" como defensa. Fue en esta época cuando los tres equipos decidieron hablar con el Sr. Alcalde para que les proporcionase algún terreno para hacer el campo de fútbol, el cual accedió y se compró el terreno donde actualmente se sitúa el campo. Aunque en ese momento eran dos bancales con mucho desnivel y con una construcción en ruinas, que había sido el Cuartel General del Regimiento de Artillería de Paterna, que regularmente venía al pueblo a practicar el tiro.

Todos nos comprometimos a acondicionar el terreno para poder jugar en lo posible al fútbol. La verdad que la tarea resultó ser dificultosa, más que nada por lo rudimentario de las herramientas, picos, palas, carretillas de mano, carros y sobre todo nuestras manos.


A todo esto, estas faenas las hacíamos los domingos y los días de lluvia porque no se podía ir al monte. Se jugaba por las mañanas, por las tardes, como se podía se jugaba, incluso sin porterías, con dos piedras.


Poco a poco se fue dando forma al terreno de juego, incluso poner porterías y redes. Esta fue una época de auge ya que había una gran rivalidad entre los equipos, que por cierto se enfrentaban cada domingo o día de fiesta. La rivalidad se notaba diariamente en la vida de los alcublanos de aquella época, puesto que ya fuera escardando, en las balsas, en las barberías o en cualquier conversación surgían disputas entre los bandos de los dos equipos… aunque la sangre nunca llegó al río.

A principios de los años cincuenta ya se unifican los dos equipos pasándose a llamar Unión Deportiva Alcublana. A partir de este momento es cuando se empiezan a organizar campeonatos de verano con los pueblos vecinos, Casinos, Villar, Liria, Pedralba, Higueruelas Bugarra, Segorbe, Altura, Viver, Caudiel, etc. Para trasladarnos a algún pueblo a jugar lo hacíamos con el único camión del pueblo, el del Tío Pedro Teofila. Los gastos del transporte corrían a cargo del pueblo que organizaba el partido.



Esta foto es de 1947.


En ella aparece el Villar CF. que protagonizó innumerables duelos contra la Unión Deportiva Alcublas.


Cuando se formó la Colonia Alcublana, nos pusimos en contacto con ellos para poder organizar el trofeo Virgen de la Salud en el verano. La Colonia donaba el trofeo para el equipo ganador y nosotros corríamos con los demás gastos. Aún conservo una carta de Julio de 1960 en la que pedíamos que nos ayudasen en estos gastos y en la que nos contestaron que no podían ayudarnos porque se habían comprometido en donar 25.000 pts. para la construcción del frontón y que lo único que podían hacer era darnos un balón.



En esta época el fútbol en Alcublas tenía mucho auge y éramos muchos a los que nos entusiasmaba con su práctica, (sería una misión imposible poder nombrar a todos). Cabe destacar también a algunos seguidores que sin practicarlo ejercían una labor inmensa detrás del telón, como eran en este caso, Santiago Romero y Felipe García, hinchas y colaboradores incondicionales del Alcublas. Felipe sobre todo durante el tiempo que fui presidente me acompañó en numerosas ocasiones a Valencia a realizar gestiones, incluso a buscar algún jugador de refuerzo como fue Ovidio,( un sobrino del tío Juan” el Molinero”) para jugar en campeonatos de otros pueblos, como Viver, en el que conseguimos ganarlo y alzar la copa.



Seguí vinculado al fútbol hasta el año 69, si bien ya no como jugador, fui presidente y colaboré incluso de árbitro en ciertas ocasiones. Guardo muy buenos recuerdos de aquella época.


Otro apartado importantísimo en la vida futbolística alcublana fue su afición a las quinielas. Y fruto de ello fue el premio que recibieron: dos de trece... ¡un dineral para aquellos tiempos!


En la época de los 50 y 60 hicimos varios viajes. El primero a Altos Hornos de Sagunto. Después de la visitas aprovechamos el viaje y fuimos a ver el partido Valencia-Barcelona. El siguiente viaje fue al pantano de Benageber el año de su inauguración. También aprovechamos para asistir al encuentro Valencia-Real Madrid, cuando jugaba Di Stefano, que marcó un gol e una maravillosa jugada.
En otra ocasión fuimos a Benidrom, cuando todavía era un pueblo de pescadores. Vimos otro Valencia-Atlético Madrid.
Por último, la temporada 71/72 la Peña Quinielista organizó un viaje para ver el final de la Copa del Generalísimo entre Atlético Madrid y Valencia. El Valencia perdió 2 a 1 pero un viaje que mereció la pena.

Sin tener estudios de matemáticas o estadística, podréis apreciar las combinaciones que Emilio Civera hacía para conseguir premio. Rollos y rollos de variaciones de todas las combinaciones posibles.

Y esta foto que aparece abajo es la de un ALCUBLAS CAMPEÓN.
Los años 60 fueron los de mayor esplendor para el fútbol en Alcublas. Ganamos varios trofeos como la copa en Viver (que aparece en la foto inferior). Nos visitaron además otros equipos como los juveniles del Valencia y del Levante; el equipo del banco Bilbao-Vizcaya; Laurona de Liria y el Micalet de Valencia con que nos unió una gran amistad. De este último equipo reforzamos en ocasiones el Alcublas con varios jugadores cedidos.

Desde Peña Ramiro queremos agradecer a Emilio Civera el habernos hecho partícipe de sus recuerdos y haber podido disfrutar con sus entrañables historias.


PALLAMIN.