
La CHELVANA inició su andadura empresarial en 1925. Su centenario se acerca.
Desde entonces multitud de recuerdos se agolpan a sus puertas... ¡¡cuánto habrán vivido esos asientos!! ¡¡cuántos alcublanos tendrán historias de la Chelvana!!
Es por ello por lo que queremos iniciar una serie de artículos con el hilo conductor de La Chelvana: recuerdos contados en primera persona de muchos alcublanos cuya vida, pasa indefectiblemente, al lado de LA CHELVANA.
Y comenzaremos esta serie de recuerdos con el artículo publicado en Peña Ramiro como homenaje a Andrés Sanz Santolaria, con motivo de su jubilación.
Nuestro amigo Andrés antes de trabajar en la Hispano Chelvana, como cobrador primero y chófer más adelante, inició sus andaduras con las labores del campo. A sus años decidió irse a valencia a trabajar y entró en la Chelvana de cobrador. Antíguamente todos los coches de línea llevaban cobrador aparte del chófer. Todavía Andrés no tenía carnet de conducir.
Nos dice que todavía hoy está muy agradecido a sus jefes, pues éstos le obligaron a sacarse el carnet, argumentándole que lo necesitaría para poder trabajar en cualquier empresa.
Cuando retiraron los cobradores de la Chelvana, él ya disponía del carnet profesional y es cuando empieza a hacerles las faltas a sus compañeros como conductor suplente.
Comenzó a subir a Alcublas como refuerzo, pues aunque en la actualidad sólo hay un servicio diario, en aquella época eran dos, al igual que los domingos. Los días que no subía se quedaba en el taller.
En esos años bajaban de Alcublas a valencia 20 o 25 personas, más otro coche para la gente que iba al Carril, a Liria o a Casinos. Por ello estaban justificados los dos servicios.
Antíguamente se daban billetes hasta Liria y viceversa (Liria-Alcublas). El trayecto de Liria a Valencia se abonaba a la VASA, por convenios entre las dos distintas empresas. Más tarde tomaron parte también los propios ayuntamientos.
"Fíjate la velocidad que llevábamos subiendo las rochas (entonces todavía iban chófer y él de cobrador) que en el tramo de la casilla, donde habían dos badenes seguidos, me tocaba bajar del autobús en marcha y le ayudaba al chófer a hacer la maniobra. Luego, sin parar, subía de nuevo al autobús."
Ya siendo Andrés conductor, en su primer viaje a Alcublas nos relata que no tuvo ningún temor por haber tenido esas experiencias como cobrador y también por el buen conocimiento de la carretera. ¿Carretera? Según nos cuenta la Chelvana ocupaba toda la carretera, pero afortunadamente debido a que desde Liria, el carril o Casinos a Alcublas no te cruzabas con más de 5 0 6 vehículos, muchos de ellos con volante a la derecha.
Por último, recuerda el transbordo en Casinos, pues había un convenio ya que tenían dos servicios los sábados y domingos. Empezando a ser deficitaria la línea, la empresa intenta un acuerdo con el Ayuntamiento , a lo cual éste se niega por no disponer de suficiente dinero, pero sí se responsabiliza del transbordo que se tiene que hacer en Casinos.
Feliz y merecida jubilación: disfrútala.


2 comentarios:
¿¿¿relatos cortos sobre la Chelvana???
Que idea más buena. Puede tener mucho tirón. Nos prepararemos.
Otro nuevo acierto. La Chelvana es todo un filón.
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